Clasificar sin adivinar
La competencia más importante es separar sin improvisar. Una persona nueva debe saber leer etiqueta, distinguir ropa plana de prendas personales, reconocer tejidos delicados y apartar piezas con manchas visibles. No necesita memorizar todas las marcas de producto el primer día, pero sí debe saber cuándo preguntar antes de meter una prenda en el ciclo equivocado.
Trabajar con seguridad
Lavandería y planchado mezclan calor, humedad, electricidad, productos químicos y cargas repetidas. Un buen temario incluye guantes, ventilación, suelo mojado, postura, traslado de bolsas y qué hacer si una máquina no responde. La seguridad no es una sección decorativa: evita daños personales, prendas estropeadas y paradas de servicio.
Controlar calidad antes de entregar
La entrega final no consiste solo en que la ropa esté seca. Hay que revisar olor, manchas persistentes, arrugas, roturas, encogimiento, prendas mezcladas y lotes incompletos. En hoteles, residencias o empresas, una incidencia mal registrada puede costar más que repetir un lavado. Por eso el temario debe enseñar a comunicar problemas con claridad.
Qué preguntar en una entrevista
Pregunta qué maquinaria se usa, cómo se separan lotes, qué productos están autorizados, quién decide reprocesos y cómo se registran incidencias. También conviene preguntar si hay formación preventiva, turnos con carga física y protocolos especiales para ropa delicada o contaminada. Esas preguntas muestran criterio y ayudan a detectar si el puesto está organizado.
Cómo usar el PDF
Imprime el PDF y marca cada bloque con tres estados: lo entiendo, necesito practicarlo, debo preguntarlo. Después vuelve a la página para enlazar con precios, bolsas y proyecto de lavandería si tu objetivo no es solo empleo, sino organizar una operación pequeña.